El expresidente de PLACEAT y fundador de la Fundación PLACEAT ha sido distinguido por su trayectoria y su compromiso con la inclusión, la defensa de los derechos y la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual. Un reconocimiento que en PLACEAT sentimos también como parte de nuestra propia historia.
Francisco de Jesús Valverde, nuestro Paco Valverde, recibió el 20 de octubre el III Premio de la Asociación Extremeña de Fundaciones (AFEX), en un acto celebrado en el Museo Helga de Alvear de Cáceres, que reunió a representantes institucionales y del movimiento fundacional extremeño.
El galardón reconoce una trayectoria de décadas de compromiso social, educativo y asociativo, marcada por una convicción que ha guiado buena parte de su vida: las personas con discapacidad tienen derecho a desarrollar sus proyectos de vida, participar plenamente en la sociedad y contar con los apoyos necesarios para hacerlo posible.
Para PLACEAT, este premio tiene un significado especialmente profundo. Porque hablar de Paco Valverde es hablar de una parte fundamental de nuestra historia, de la evolución de nuestra entidad y de una forma de entender la discapacidad que ha contribuido a transformar realidades.
Más de tres décadas construyendo oportunidades
Paco Valverde presidió la Asociación PLACEAT durante más de treinta años, hasta 2024. A lo largo de ese tiempo acompañó el crecimiento y la transformación de la entidad, impulsando iniciativas, recursos y proyectos orientados a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y sus familias.
Su trayectoria ha estado vinculada a una manera de trabajar que va mucho más allá de prestar servicios: defender derechos, generar oportunidades, escuchar a las personas y construir apoyos que les permitan decidir sobre sus propias vidas.
En 2010 promovió la creación de la Fundación PLACEAT, una iniciativa que respondía a una preocupación esencial: garantizar que los proyectos y los apoyos a las personas pudieran mantenerse y desarrollarse con una perspectiva de futuro.
Porque uno de los grandes valores de su trayectoria ha sido precisamente ese: pensar no solo en las necesidades del presente, sino también en las oportunidades y los derechos de quienes vendrán después.
La inclusión exige transformar el entorno
Durante su intervención en la entrega del premio, Paco volvió a defender una de las ideas que mejor resumen su visión de la discapacidad: la necesidad de eliminar las barreras del entorno en lugar de situar las limitaciones exclusivamente en las personas.
«Facilitemos el entorno y la persona podrá estar», afirmó, reivindicando la accesibilidad universal, el papel de las familias y la importancia de construir redes de apoyo que acompañen a las personas a lo largo de toda su vida.
También destacó el papel de las fundaciones y asociaciones como instrumentos fundamentales para garantizar la continuidad de los proyectos sociales, defendiendo la necesidad de dotarlos de estabilidad y recursos.
Un mensaje especialmente relevante en un momento en el que las entidades sociales afrontan nuevos retos y en el que resulta imprescindible seguir avanzando hacia una sociedad más accesible, justa e inclusiva.
Una trayectoria que trasciende PLACEAT
El compromiso de Paco Valverde se extiende también a los ámbitos educativo, cultural y social de Extremadura.
Fue director del Centro de Educación Especial Ponce de León, participó en la creación y coordinación de la Semana de Extremadura en la Escuela e impulsó los Juegos Extremeños del Deporte Especial (JEDES), contribuyendo a abrir espacios de participación y visibilidad para las personas con discapacidad.
Su vinculación con la cultura y la identidad extremeñas se refleja igualmente en iniciativas como la Biblioteca de Temas y Autores Extremeños (BITAEX) y en su labor como cronista oficial de Galisteo.
Una trayectoria que ya había merecido importantes distinciones, entre ellas la Medalla de Extremadura en 2010, la Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio en 2019 y el nombramiento como Hijo Predilecto de Plasencia ese mismo año.
El III Premio AFEX se suma ahora a estos reconocimientos, poniendo en valor su contribución al desarrollo del movimiento asociativo y fundacional extremeño.
Un reconocimiento compartido
La jornada de entrega del premio incluyó también la mesa redonda «Más allá de las barreras: emprendimiento e inclusión», en la que participó el director gerente de PLACEAT, Ramón Rubio Lucio, junto a representantes de otras entidades sociales, para reflexionar sobre los retos de la inclusión, la autonomía personal y la igualdad de oportunidades.
Desde PLACEAT queremos trasladar nuestro agradecimiento a la Asociación Extremeña de Fundaciones por reconocer una trayectoria que conocemos de cerca y cuyo impacto sigue presente en nuestra actividad cotidiana.
Pero, sobre todo, queremos felicitar a Paco.
Porque quienes hemos compartido con él una parte de este camino sabemos que detrás de los cargos, las iniciativas y los reconocimientos hay años de dedicación, decisiones, dificultades superadas y un compromiso sostenido con las personas.
Los premios reconocen trayectorias. Sin embargo, el verdadero valor de una trayectoria como la suya también se encuentra en lo que permanece: en los proyectos que siguen adelante, en las oportunidades que se han abierto y en las personas que hoy pueden desarrollar sus vidas con mayores apoyos y posibilidades.
Paco dejó la presidencia de PLACEAT en 2024, pero nunca ha dejado de formar parte de esta familia. Su vinculación con nuestra entidad no depende de un cargo, sino de una historia compartida que continúa.
Por eso, este reconocimiento nos produce una satisfacción especial. Es un premio a su trabajo, a su compromiso y a su visión de futuro. Y también una ocasión para recordar que los grandes avances sociales no se consiguen de un día para otro: se construyen con constancia, con convicción y, especialmente, con las personas.
Enhorabuena, Paco. Gracias por todo lo que has contribuido a construir y por seguir formando parte de la familia PLACEAT.