Plena inclusión aboga por seguir usando “discapacidad intelectual” como término de referencia complementario al de la nueva clasificación de la OMS
El pasado 18 de junio la Organización Mundial de la Salud hizo pública su actualización de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), que marca el criterio diagnóstico en todo el mundo. Esta Clasificación identifica la concepción médica de la discapacidad intelectual como “trastorno del desarrollo intelectual”.
En coherencia con la OMS, Plena inclusión considera que –junto a este diagnóstico–, se debe mantener la concepción social de la discapacidad intelectual, como una circunstancia que –originada por estos factores biológicos–, se ve modulada en su funcionamiento por otros factores del entorno como la intensidad de los apoyos, las oportunidades que le ofrece el entorno, el acceso a la información y la comunicación, etc. Por lo tanto, la existencia de esta etiqueta médica no merma ni impide seguir utilizando internacionalmente el concepto de discapacidad intelectual.